AUTORIZACIÓN. Loreto, Frank
Aunque esta resolución no permite dar cuenta el
porqué alguien ya habiendo encontrado el saber hacer con ese goce, estaría
causado a funcionar cómo analista. Ahí es dónde Lacan inventa el pase.1
Si tomamos como referencia el dispositivo del
pase, podemos deducir que, si bien la experiencia analítica es una soledad
topológica, porque la presencia del analista es fundamental para su desarrollo,
no implica que, habiendo alcanzado el final, haber contactado que el otro del
fantasma no existe, algún otro no exista.
Inventar dicho dispositivo, sus componentes,
hace referencia que hay otros, no que saben más, no que tienen más poder, sino
que el enigma del pasaje del analista, no puede reducirse a un estándar, además
que el psicoanálisis no es una verdad, es un saber que despeja sobre la tensión
con lo real. Por lo tanto, su alcance es importante que se siga investigando
con el aporte de cada uno, desde la heterogeneidad del estilo, como
consecuencia de haber constado el agujero de la no relación sexual.
En otra perspectiva, Lacan fue contundente
cuando fundó la Escuela desde su soledad con respecto a la causa analítica,
pero solo no quiere decir que sea el único.3 Y si fundó la Escuela,
entonces era porque si bien una analista es producto de su análisis, algo se podría
esperar de ella.
Entonces nos orienta saber que hay una
diferencia entre soledad y ser el único. Pero que lazo podría establecerse
entre “producto del análisis” y la “formación que una Escuela pueda dispensar”,4
que nos ilumine en la oscuridad que habita la formación del analista en la
orientación Lacaniana.
Definir la formación que se espera de una
Escuela, puede ser un enredo, porque “No hay formación del analista, hay
formaciones del inconsciente” ¿Entonces de qué se trata esta formación que
dispensa la Escuela?
La formación es aquella que pone a prueba el
saber construido, no para despejar quién sabe más, si no para verificar los
efectos del psicoanálisis, en la práctica, en la clínica 5 y en la
ciudad que habita. Este punto en consonancia con esto que la Escuela es un
refugio para tratar el malestar en la cultura.
¿Cómo una práctica que se inventó hace más de
100 años aún sigue viva? Es una pregunta que me parece que la Escuela está
convocada a tratar cada vez.
Si bien constato que la Escuela es un ente
simbólico que nos causa a ocupar un lugar, la posición analizante, lo cual nos
convocaría interpretarla en tanto sujeto de Escuela, la formación sólo podría
captarse en la medida que estemos en otra posición que no sea la del fantasma.
Y esto permitiría constatar que en la Escuela existen otros, que además desde
su propia soledad trabajan por la causa analítica.
La autorización aparece en dos vertientes, la
que surge como producto del análisis y la que consiente a sumergirse en la
experiencia inaugural de Escuela,4 allí encuentro un lazo entre
deseo-presencia del analista y deseo de Escuela. Por lo tanto la autorización
de sí mismo, a partir de haber culminado la experiencia analítica, y con los
otros: a partir de haber consentido la experiencia de Escuela y los otros que
la habitan.
Aunque esto podría ponerse en tensión con las
dos formas de garantía, de autorización que la Escuela de Orientación Lacaniana
ofrece en la propuesta de dos gradus. Una se apoya en que el analista ha dado
pruebas que funciona como analista en la práctica (AME) la otra es la apuesta
hecha por la Escuela de que se ha producido en la experiencia analítica, la
metamorfosis subjetiva necesaria para que el deseo del analista pueda alojarse
y el practicante pueda estar a la altura del acto analítico (AE).6
De todas maneras,
creo que la autorización, es la que se verifica cada vez con la Escuela, porque
después de todo el discurso del analista no se puede sostener por uno solo. 7
Referencias
1 Lacan, Jacques. “Proposición del 9 de octubre
de 1967 sobre el psicoanalista de la escuela”, Otros Escritos,
Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 261.
2
Lacan, Jacques. El Seminario, libro 21, Los no incautos yerran. Clase
del 9 de abril de 1974. Inédito.
3 Lacan, J. (1980). Nota italiana. En
Otros escritos (pp. 327-332). Buenos Aires: Paidós.
4 Lacan, Jacques. “Acto de fundación”. Otros
Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, pp 247-259
5 Alba Rodríguez, L. (2025). La Colección de la
ELP nº 20: "Garantía y formación del analista". Escuela Lacaniana
de Psicoanálisis (ELP). Recuperado de https://elp.org.es/la-coleccion-de-la-elp-no-20-garantia-y-formacion-del-analista/
6 Puig, M. (2007). Autorizarse de la práctica-autorizarse de sí mismo. Recuperado de https://ampblog2006.blogspot.com/2007/05/tlc-n4.html
7 Sánchez Lanz, F. (2025). A vueltas con la
Proposición: Autorización, Garantía y Escuela. Escuela Lacaniana de
Psicoanálisis (ELP). Recuperado de https://elp.org.es/a-vueltas-con-la-proposicion-autorizacion-garantia-y-escuela/


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