El deseo y la posición del analista. Wendy Sumosa Asociada a la Sección NEL Caracas
Producto de cartel “El deseo”
Participantes: Estela Castillo, Nayeh Anzola, Berena
Benitez, Paúl Mata (Más Uno).
Wendy Sumosa
El deseo y la posición del analista
Comienzo el cartel ante una pregunta relacionada a
la diferencia entre el psicoanálisis de orientación lacaniana y otras curas,
principalmente en un intento de identificar cual era su “técnica” y
posteriormente a partir de los encuentros en las reuniones de cartel pude ver que llevar a cabo un análisis más
que técnicas implica una posición y el tema del deseo me ayudo a captar esa diferencia.
Que no se trata de sugestionar.
En dirección de la cura y los principios de su poder,
Lacan menciona algunos elementos referidos a la posición del analista a partir
de la demanda “A medida que se desarrolla un análisis, el analista tiene que
vérselas sucesivamente con todas las articulaciones de la demanda del sujeto.
Pero además, como diremos más abajo no debe responder ante ella sino de la
posición de la transferencia” (Pag 599). Aquí está hablando sobre la tendencia
de otras corrientes a debatirse entre la frustración o gratificación de dichas
demandas.
Hace el contraste con otras orientaciones
psicoanalíticas posfreudianas en las cuales se toma en cuenta el concepto de
“contratransferencia”. En relación a este punto, Lacan señala: “lo que es
seguro es que los sentimientos del analista solo tienen un lugar posible en
este juego, el del muerto; y que si se le reanima, el juego se prosigue sin que
se sepa quién lo conduce. Por eso el analista es menos libre en su estrategia
que en su táctica.
Vayamos más lejos. El analista es aun menos libre en
aquello que domina estrategia y táctica: a saber su política, en la cual haría
mejor en ubicarse por su carencia de ser que por su ser” (pg569)
Una de las primeras preguntas que me hice fue: si en
un análisis no hay intersubjetividad ni técnica ¿qué tiene que ver la posición
del analista con el deseo del paciente? O ¿cómo estaría implicada la posición
del analista con el deseo del paciente-analizante?
Trataré de transmitir algunos aspectos que de alguna
manera se articulan en mi rasgo de cartel, me refiero a la demanda,
transferencia, deseo y la posición del
analista.
En el seminario 11 Lacan propone, como lo entendí,
un análisis que va más allá del inconsciente que plantea Freud el cual estaría
vinculado a la realidad sexual a partir del deseo.
“Yo sostengo que con el análisis- si es que puede
darse un paso más- debe revelarse lo tocante a ese punto nodal por lo cual la
pulsación del inconsciente está vinculada a la realidad sexual. Este punto
nodal se llama el deseo, y toda elaboración teórica que he llevado a cabo estos
últimos años busca mostrarles , siguiendo paso a paso la clínica , como el
deseo se sitúa en la dependencia de la demanda – demanda que, por articularse
con significantes deja un resto metonímico que se desliza bajo ella un elemento
que no es indeterminado, que es una condición, a un tiempo absoluta e
inasible, un elemento que está necesariamente en impasse, un elemento
insatisfecho, imposible, no reconocido, que se llama deseo” Pag160
Entonces un análisis daría paso al deseo en la
medida de que el analista con su posición haga otra cosa más que responder a la
demanda como lo señala lacan en dirección de la cura y los principios de su poder:
“Parecerá extraño que, abriéndose allí el espacio desmesurado que implica toda
demanda: el ser petición de amor, no dejemos más libre juego a dicha cuestión”.
(pag 793)
Sino que la concentremos sobre lo que encierra más acá,
por el efecto mismo de la demanda, para dar propiamente su lugar al deseo”
Menciona que el discurso que le conviene al deseo es
ético y no psicológico.
Se ha considerado al deseo como deseo del Otro, en
un análisis, justamente, que se trata de otro discurso, el analítico, donde el
analista no está ubicado como Otro ¿qué de esta relación del deseo del paciente
con el del analista?
En dirección de la cura señala Lacan “Por eso la
cuestión de el Otro que regresa al sujeto desde el lugar donde espera un
oráculo, bajo la etiqueta de un ¿che voui? ¿qué quieres, es la que conduce
mejor al camino de su propio deseo, si se pone a reanudar, gracias al
savoir-faire de un compañero llamado psicoanalista, aunque fuese sin saberlo
bien, en un sentido ¿que me quiere?” (Pag 794)
El analizante se ¿pregunta sobre el deseo del
analista? Sobre el deseo del analista
Lacan dirá: “En consecuencia podemos, decir que detrás del amor llamado de
transferencia esta la afirmación del vinculo del deseo del analista con el
deseo del paciente…2 Si, es el deseo del paciente, pero en su encuentro con el
deseo del analista” Seminario 11 pg 262
El deseo del análisis no es un deseo puro. Es el
deseo de obtener la diferencia absoluta, la que interviene cuando el sujeto,
confrontando al significante primordial, accede por primera vez a la posición
de sujeción a él. Solo allí puede surgir la significación de un amor sin límites,
por estar por fuera de los límites de la ley, único lugar donde puede
vivir”pg284
Para finalizar revisando el seminario 11 Lacan plantea una pregunta que de alguna manera se acerca una propia: ¿Entonces cual es el fin del análisis mas allá de la terapéutica? Imposible no distinguirlo de ella cuando se trata de hace un analista. Pg 603
Pues lo hemos dicho sin entrar en el resorte de la
transferencia, es el deseo del analista el que en último termino opera en el
psicoanálisis.
¿Que hace que el analista sostenga su posición? ¿Es
un deseo también?